Accesos:
      Intranet     
    
    Correo      
Aula Virtual

Los puntos

Séptimo tema

Retomamos nuestro taller de interioridad. Por razones de salud no hemos podido darle continuidad a este taller, que busca ayudarnos a profundizar en nuestra relación con Dios. Hemos visto lo importante que es preparar la oración, el hacerme presente en la experiencia. Nos hemos detenido a reflexionar sobre el significado de la oración para Ignacio de Loyola. 

Fuimos tomando consciencia de que Ignacio fue construyendo poco a poco toda una metodología para facilitar el encuentro con el Creador. Dicha metodología fue plasmada en el libro los Ejercicios Espirituales, cuya propuesta contiene la siguiente estructura: La oración preparatoria, la composición de lugar, la petición de la gracia, los puntos y finalmente el coloquio. La oración preparatoria nos ayuda a poner nuestra confianza en Dios. La composición de lugar trata de situar el lugar donde se desarrolla la escena bíblica, con el fin de centrarse en él: imaginar si es exterior o interior, día o noche, si hace frío o calor, si el sitio es grande o pequeño, cuánta gente hay, cómo se sitúan, etc.… una contemplación de lugar.

Enseguida, Ignacio nos invita a hacer una petición que va en relación con los puntos que adelante propondrá. Esta petición va en la línea de “Pedir lo que quiero...”: En este rato de oración pretendo conseguir con la ayuda de Dios...: experimentar algo, conocer más a Jesús, cambiar mi actitud interior... Como esto es difícil de obtener por nosotros mismos, debido a nuestra falta de libertad interior, que nos cierra, hay que pedírselo al Señor, para que nos ayude a abrirnos a su gracia y que brote de nosotros lo que está ahí desde siempre, para luego hacerle al Señor una petición que va en relación con los puntos de meditación.

A continuación, Ignacio nos lleva a la parte que llama “Los Puntos”.  Los puntos son una propuesta para mirar la realidad personal y los entornos que necesitan ser tomados en cuenta y así ordenar la vida a Mayor Gloria de Dios. El desarrollo de los puntos lleva consigo el crecimiento y madurez espiritual del que ora. Aquí el que ora es invitado a poner en ejercicio su inteligencia, su sentir, su afecto, su voluntad y luego su capacidad de hacer un silencio profundo para estar atento por dónde lo conduce el Espíritu del Señor.   

Por tanto, los puntos constituyen la materia que se propone para reflexionar. Finalmente, los temas que se tratan en los puntos son muy variados. Este depende del que propone los puntos o del mismo interés del que ora. Si la persona está haciendo un retiro se ceñirá a la propuesta del que da el retiro. Por ejemplo, los puntos pueden tratar sobre el amor de Dios, su Misericordia, el Perdón; el llamado a Seguir a Jesús; la vida pública del Señor; su pasión y muerte, su resurrección, la acción de gracias por tanto bien recibido. 

 

Ejercicio

Me dispongo para el encuentro con el Señor, Él me está buscando. 

Oración sólita:  [46] Pedir gracia a Dios nuestro Señor, para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad. 

Composición del lugar:   Contemplo a Jesús que ha llegado a Jericó y ha comenzado a cruzar la ciudad.  Resulta que había allí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era muy rico.  Estaba tratando de ver quién era Jesús. Jesús mira hacia arriba y escucho su voz dirigida a Zaqueo y le dijo —Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa. Así que se apresuró a bajar y, muy contento, recibió a Jesús en su casa. Todos murmuraban y Jesús dijo resueltamente: Mira, Señor: Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes y, si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea.

Petición: Le pido al Señor para que me haga disponible y así escuchar la voz del Señor que me llama a comenzar una nueva vida. 

Puntos: Texto bíblico Lc 19, 1-10.

1) ¿Qué ha pasado conmigo cuando Jesús ha tocado mi vida, mis pensamientos, mis intenciones, mi voluntad, mi afecto?  Al reflexionar sobre las tantas veces que en mi vida he sentido la voluntad de Dios, siento el deseo de agradecer los bienes recibidos. Zaqueo nunca olvidó esta experiencia que lo llevó a ser agradecido. 

2) Jesús nunca nos pierde vista, siempre sale a nuestro encuentro. Hoy me pongo a pensar en las veces que Jesús ha salido a mi encuentro, pero no me he sentido motivado, ni por curiosidad a querer enterarme que el Señor Jesús me está buscando. 

3)  El Señor Jesús nos muestra el rostro de Dios. Probablemente no basta sólo saber que Dios es bueno, puedo convertirlo en rutina. Zaqueo se dio cuenta que Dios perdona y busca siempre a los que están perdidos en la vida. Zaqueo se encontró cara a cara con el rostro de Dios.

Coloquio: Termino la oración conversando con Zaqueo y con Jesús. Los escucho y me emociono. Deseo también ubicarme como Zaqueo en esta vida. 

Examen de la Oración: ¿Sentí consolación, inquietud, desolación? ¿Los tres puntos propuestos me motivan a poner énfasis en la petición? ¿Qué pensamientos he tenido? ¿Qué sentimientos he sentido? ¿Hacia dónde el Señor me ha ido llevando mientras oraba ¿Qué preguntas tengo? 


Colegio San José - Jesuitas
Arequipa - Perú

Contacto

Av. Alfonso Ugarte 977
054 232758 - 054 232757
sanjose@csj.edu.pe
Ver mapa - Escríbenos

Síguenos