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La contemplación

Décimo tema

Es una forma de oración imaginativa, recomendada por san Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales y empleada frecuentemente por muchos santos. Consiste en escoger una escena de la vida de Cristo y revivida tomando parte en ella como si ocurriese en el momento presente y tú participases en ese acontecimiento. 

Hablar de la contemplación implica quedarse, sin decir nada, mirando, escuchando y dejándose afectar por el texto bíblico. Puedo contemplar una obra de arte, un paisaje, el rumor del agua, el movimiento de las olas. Se trata de gustar, admirar, dejarse conmover por lo que produce en nosotros la vista o la escucha de las cosas. Podríamos decir que la contemplación es una manera de orar, pero por sobre todo es una manera de estar con Cristo.

Una manera de contemplar, por ejemplo, un texto bíblico es hacer unos preámbulos: recordar brevemente la historia del pasaje; luego fíjate en el lugar geográfico o en el clima humano; luego pide una gracia. Trata de ver a las personas, oír lo que hablan, mirar lo que hacen y sacar provecho. Es así como se saborea mejor el texto.

Otra forma es ver a las personas. Escuchar o considerar lo que hablan, considerar o mirar lo que hacen y en cada etapa reflexionar para sacar provecho. Quiénes son las personas, contemplarlos; lo mismo las palabras y los silencios. Tratar de escucharlos, ponderar su alcance; luego veo lo que hacen: gestos, actitudes, acciones, reacciones.  El siguiente paso sería reflexionar sobre uno mismo y sacar provecho.

Finalmente, no hay que creer que la contemplación es sólo para “profesionales” de la oración; por otro lado, no hay que confundir la contemplación evangélica como una oración unitiva, mística, aunque puede ser un camino para llegar a ella.

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Ejercicio

Me dispongo para el encuentro con el Señor, Él me está buscando. 

Oración sólita: [46] Pedir gracia a Dios nuestro Señor, para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad. 

Composición del lugar:  A partir del texto de Mt 21, 33-43 Veo como el hacendado planta una viña. Pongo atención al gesto de poner en manos de los labradores el cuidado y la producción de la Viña.  Contemplo como los labradores al entrar a la viña la destruyen. Me percato que ante tanto abuso el dueño de la Viña envía a su hijo y él corre la misma suerte. Me pregunto ¿qué hará el dueño de la viña y vea que han matado a su hijo?

Petición: Le pido al Señor para que me dé la gracia de contemplar la realidad como Jesús lo hacía. Le pido al Señor para que me dé su mirada, su capacidad de estar atento al corazón de la gente de mi pueblo y me ayude para acortar distancias y ponerme a su servicio. 

Puntos: Texto bíblico Mt 21, 33 - 43

  1. Dios y su pueblo elegido: Jesús va descubriendo la historia de Dios y su pueblo. Dios lo cuidó desde el comienzo con todo su cariño. Era su viña preferida. Esperaba hacer de ellos un pueblo ejemplar por su justicia y su fidelidad. Sería una gran alegría para todos los pueblos. Contempla a Jesús en esta situación, mira lo que hace, siente su mirada y déjate afectar por la manera cómo Jesús ve a su pueblo y lo siente en las entrañas.
  2. Los dirigentes judíos escuchan atentamente el relato: Jesús les dice que se les quitará el reino de Dios y se lo entregarán a un pueblo que produzca frutos. Contempla lo que pasa en el corazón de los líderes judíos al escuchar a Jesús.
  3. La parábola de Jesús habla de nosotros: ¿Estamos produciendo los frutos que Dios espera de su pueblo? Justicia para los excluidos, solidaridad, compasión hacia los que sufren. ¿Perdonamos como Jesús desea?

Coloquio: Termino la oración conversando con Jesús sobre la parábola que nos ha contado. Le comparto que desearía evangelizar la realidad donde vivo. Escucho a Jesús, siento sus palabras, miro sus gestos mientras me habla. ¿Qué le preguntaría a Jesús?  

Examen de la Oración: ¿Sentí consolación, inquietud, desolación? ¿Los tres puntos propuestos me motivan a poner énfasis en la petición? ¿Qué pensamientos he tenido? ¿Qué sentimientos he sentido? ¿Hacia dónde el Señor me ha ido llevando mientras oraba ¿Qué preguntas tengo? 


Colegio San José - Jesuitas
Arequipa - Perú

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